Hello!!
Repesco de nuevo esta entrada.
Ya se publico hace muchos años en otra pagina que ya no existe, y luego se publico en el 2016 y ahora la publico aqui.
✎ Andaba pensando el otro día, después de maldecir a la semana por ser aún martes, que voy viendo pasar mi vida mientras espero al viernes. Desde niños activamos el cronometro en modo cuenta atrás el domingo por la tarde, cuando ya se hace difícil esperar a que llegue el quinto día y podamos colgar la mochila y ser libres, despreocupados y felices.
Este contar días es el patrón que marca nuestro calendario mientras seguimos creciendo. No lo voy a negar, los viernes son fantásticos, aunque no levantes el culo del sofá en toda la tarde.
Sólo olvidarse de tener que madrugar por obligación al día siguiente y cumplir con cometidos que no han sido diseñados por ti, te hace sentir que pesas menos y a veces, si la semana ha sido dura, hasta que levitas. ¡Por fin! eres amo y señor de todas las horas del día. Y puede que tu viernes se llame miércoles, jueves o sábado, pero seguro que tú también cuentas los días hasta que llega.
Y dándole vueltas al sentido de esta eterna espera, acabé viéndola, en cierto modo, injusta. Y es que tenemos la mala costumbre de menospreciar a los días que le preceden. Sólo el sábado se salva de la quema, que ya hasta el domingo por la tarde nos causa cierto bajón. Y con este querer que pasen los días rápidos, y malhumorarnos porque el final de la semana parece no llegar nunca, corremos el peligro de perdernos momentos importantes que pueden querer pasar un lunes por la mañana, en la oficina, o un miércoles por la tarde en casa, con tu pareja, con tus padres o tus hijos.
Como muy sabiamente dicen:
“ No todos los días son buenos, pero todos los días tienen algo bueno”.
Así que mirémoslos con otros ojos y creemos ratitos de felicidad a través de acciones que no entienden de calendario. Tumbarnos al sol, o bajo una manta, y leer ese libro que tenemos pendiente; preparar unas palomitas seguidas de un helado y ver una peli en el sofa de casa; quedar con un buen amigo para tomar un café; pasear y, sobre todo, disfrutar de esas personas a las que amamos y que se merecen la mejor de las sonrisas, aunque sólo sea lunes y se haga de noche a las cinco.
¡Feliz martes! Y miércoles, jueves, viernes, sab…
Gracias por vuestras firmas!!















































